Prometo hacerte la mujer más feliz del mundo, Leila. Eres mi todo.
Mi amor Leila, gracias por decir que sí, por querer ser mi San Valentine y, mucho más que eso, por ser mi esposa, mi compañera y mi lugar seguro. Hoy no solo celebro este día, celebro que Dios me haya regalado tu vida, tu corazón y la oportunidad de caminar a tu lado. Eres la parte más bonita de mis días y la razón por la que todo vale la pena.
A tu lado he aprendido que el amor no son solo palabras bonitas, sino paciencia, perdón, abrazos después de los días difíciles y esa forma en la que me miras y me recuerdas que no estoy solo. Me siento tan afortunado de poder llamarte "mi esposa", de poder cuidar de ti y de tenerte como mi San Valentine hoy y todos los días de mi vida.
Le pido a Dios que nos siga guiando, que cuide nuestro matrimonio y que nunca nos falten las ganas de elegirnos, incluso cuando las cosas no sean perfectas. Prometo seguir luchando por nosotros, seguir cuidando este amor y seguir agradeciendo cada día por el privilegio de despertar sabiendo que tú eres mi hogar.
Te amo con todo mi corazón, Leila. Gracias por ser mi vida, mi regalo de Dios y mi San Valentine para siempre. 💖
Con todo mi amor eterno,
Tu esposo que te adora 💕